Autor:  Francisco Cachafeiro | Socio Director, Corad Event MICE Company | Socio PCMA

Durante años, la sostenibilidad en los eventos fue, para muchos de nosotros, una casilla por marcar. Un párrafo al final de la propuesta, una mención al cliente sobre el reciclaje de materiales y, con suerte, la ausencia de popotes en los cócteles. Nada más.

No porque no nos importara, sino porque nadie nos había mostrado una fórmula que fuera, al mismo tiempo, ambiciosa y realista.

Eso puede cambiar con la iniciativa The Power of Many, impulsada por PCMA México, cuya premisa es tan sencilla como transformadora: si cada eslabón de la cadena de valor de un evento —el hotel, el recinto, la aerolínea, el DMC, la casa productora o el destino— aportara el 1% de lo facturado para reparar el impacto generado, el resultado colectivo sería enorme. Pequeños esfuerzos, grandes impactos.

El problema que ya conocemos …pero que pocas veces nombramos

El Green Meeting Industry Council documentó que cada asistente a una convención genera, en promedio, 9.1 kilos de desechos por día. Multiplica eso por un evento de 500 personas durante tres días y tendrás una cifra que ningún informe de sostenibilidad corporativa quiere ver.

Y eso es solo en términos de residuos. Sin contar la huella de carbono del transporte, el desperdicio de alimentos o los materiales de producción que terminan en la basura horas después de que el último asistente recogió su gafete.

La industria de reuniones tiene un problema de escala. Y la solución no puede venir de un solo actor.

Medir primero, actuar después

Lo más valioso de este programa es una idea y una fórmula simples: lo que no se mide, no existe.

Durante mucho tiempo gestioné eventos sin tener la menor idea de cuántos kilos de residuos habíamos generado, cuánto alimento habíamos desperdiciado o cuántas toneladas de CO₂ había emitido el transporte de los asistentes.

Empezar a medir cambia la conversación por completo. No para castigarnos, sino para diseñar estrategias reales. Cuando tienes datos, puedes plantearle a tu cliente algo concreto:

“En tu último evento generamos –X- toneladas de residuos. Aquí tienes tres acciones que podemos implementar juntos para reducirlas en un 30%.”

Eso es una propuesta de valor, no un discurso de conciencia.

Las cuatro R que reconfiguran la operación

El modelo propone trabajar con cuatro ejes operativos: Reducir, Reutilizar, Reciclar y Reparar. Las primeras tres las conocemos bien. La cuarta es la más poderosa.

Reparar significa que aquello que no podemos eliminar, lo compensamos y lo convertimos en impacto positivo. Bonos de carbono en proyectos certificados por Naciones Unidas, jornadas de voluntariado con equipos corporativos, reforestación, rescate de espacios públicos, preparación de despensas para comunidades vulnerables o donativos alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En la práctica, esto transforma la lógica del evento. En lugar de que la empresa cliente llegue al final del año con un reporte de sostenibilidad lleno de intenciones, cada evento se convierte en una acción medible, documentada y comunicable.

El 1% como modelo de negocio, no solo de responsabilidad

Aquí está el punto que me parece más poderoso y que muchos colegas aún no han terminado de dimensionar: la sostenibilidad bien gestionada no es un costo; es una propuesta de valor diferenciada.

Cuando el meeting planner, el hotel, el recinto, el proveedor de transporte y el destino se comprometen colectivamente a destinar el 1% de lo facturado a reparar, ocurre algo interesante: todos los involucrados tienen un incentivo real para hacerlo bien.

No por obligación, sino porque ese porcentaje fortalece su reputación, alimenta su narrativa de marca y los posiciona frente a clientes que cada vez exigen más coherencia entre lo que las empresas dicen y lo que hacen.

En nuestra agencia comenzamos a incorporar estas conversaciones desde la fase de cotización. No como un apartado adicional, sino como parte integral de la experiencia del evento.

El resultado ha sido que algunos clientes, que nunca habían pensado en este tema, terminan siendo los más entusiastas una vez que entienden el modelo.

Una industria que puede ser ejemplo

La industria de reuniones tiene algo que muy pocas industrias poseen: la capacidad de reunir a cientos o miles de personas en un mismo espacio, bajo una narrativa compartida y en un momento de alta receptividad. Eso es influencia. Y también una enorme oportunidad.

El lenguaje unificado que propone —medir, rediseñar, reducir, reutilizar, reciclar, reparar y comunicar— es aplicable a cualquier tipo de evento y en cualquier destino.

Actualmente desde mi posición como VP Social Sustainability en PCMA Mexico Chapter, impulsamos esta iniciativa e invitamos a la cadena de valor a sumarse, así como a otras asociaciones aliadas, si te interesa conocer más o ser parte contacta con mexico.chapter@pcma.org

Quizás la pregunta que vale la pena hacernos hoy no es si podemos permitirnos ser sostenibles.

La pregunta es si podemos permitirnos seguir sin serlo.

El 1% está en nuestras manos.

Nota: Aprovecho para agradecer a nombre de PCMA Mexico Chapter a todos los medios aliados que se sumaron con la cobertura del lanzamiento de este proyecto: Factor MeetingsMDC Magazine, Conexión TurísticaNexos Turisticos, Panorama TurísticoBehind the Meetins Industry , Traviatic y Revista Tearre.

Francisco Cachafeiro, Socio Director de Corad Event MICE Company, lidera desde 1996 un ecosistema integral de turismo de reuniones que abarca operación, producción de eventos y gestión de experiencias corporativas. Su expertise multidisciplinario en comunicación estratégica, activaciones BTL y desarrollo de comunidades lo posiciona como referente en la industria MICE mexicana, transformando encuentros empresariales en experiencias memorables.