

Autor: Lucio Vaquero | Director Regional LATAM, PCMA |
La industria de reuniones ha logrado mucho, y vale la pena reconocer hasta dónde hemos llegado. Los encuentros, las conversaciones, los colegas con los que venimos caminando son parte esencial de su valor. Y es sobre esa base que aparece lo más apasionante: todo lo que todavía tenemos por delante. Porque lo más grande de nuestro sector no es lo que ya construimos, sino lo que aún nos falta por hacer y por alcanzar.
Nuestra industria es inmensa, y muchas veces no la dimensionamos. Reúne a miles de profesionales, mueve economías enteras, conecta personas que de otro modo nunca se hubieran encontrado. Y, sin embargo, gran parte del mundo todavía no sabe lo que realmente somos. Quienes ya estamos en esto conocemos su valor; el verdadero desafío es que lo conozcan también los que están afuera.
Y para recorrer ese camino, hay una palabra que aparece una y otra vez: asociatividad. Como lo resume Andrea Juncos, Vicepresidenta de AOCA:
“En la industria de reuniones, la asociatividad no es un complemento: es una condición de crecimiento.”
Para avanzar, vale la pena ser honestos sobre algo. Cada asociación tiene su propia misión, sus objetivos y sus números que rendir. Eso es legítimo, y es lo que nos exige mejorar. La pregunta interesante no es si tenemos objetivos —claro que los tenemos—, sino a qué los anclamos. Y hay una respuesta que vale la pena: ponerlos al servicio de los profesionales de nuestra industria.
Cuando los objetivos están anclados ahí, la colaboración entre asociaciones deja de ser una contradicción y se vuelve, simplemente, la estrategia más inteligente. Pertenecer a una asociación sólida es una de las mejores decisiones que puede tomar un profesional: encuentra comunidad, formación, oportunidades y una voz que lo representa. Y cuanto más conectadas estén esas comunidades entre sí, más valioso se vuelve formar parte. Por eso colaborar no debilita el sentido de pertenencia: lo amplifica.
Debemos evolucionar y pensar en la colaboración como un acto de interés común para mejorar la competitividad, como lo explica Mauricio Magdaleno, Director General del Clúster de Turismo de Monterrey:
“Las industrias más competitivas no son necesariamente las que tienen más recursos, sino aquellas que han aprendido a colaborar mejor. La asociatividad es, en esencia, una herramienta para construir capacidades colectivas que ninguna organización podría desarrollar por sí sola.”
Una industria más fuerte, más grande y más reconocida hace crecer a todas las organizaciones que la integran. La generosidad, en este sector, termina siendo también la mejor inversión.
Y hacia afuera el desafío es todavía mayor. Cuando el sector se presenta fragmentado, es fácil que se nos siga viendo como una subcategoría del turismo. André Ibáñez, Vicepresidente de AEGVE, lo plantea con claridad:
“La asociatividad transforma un sector atomizado y reactivo en uno organizado y proactivo. En la industria MICE, donde la confianza, la reputación y las relaciones a largo plazo son moneda de cambio, las alianzas entre asociaciones no son un complemento opcional: son una condición estructural para competir y crecer de manera sostenida”.
Cuando proyectamos una voz común, el mensaje cambia: los eventos de negocios no son ocio, son desarrollo económico, transferencia de conocimiento, inversión, empleo calificado. Construir y liderar esa voz común es, quizás, la mayor oportunidad que tenemos por delante —y es una tarea que ninguno logra solo.
Y hay un paso más. La colaboración no termina entre nosotros. Si de verdad queremos expandir el valor de nuestros profesionales, tenemos que nutrirnos de otros mundos: la tecnología, la academia, la salud, las industrias creativas, el sector público. Esos espacios tienen mucho para aportarnos, y nosotros muchísimo para aportarles. Cuando abrimos nuestras experiencias y contenidos a otros sectores, ganamos escala, relevancia y nuevas miradas para seguir creciendo.
Tenemos una industria enorme por construir, y vamos a construirla de la única forma que vale la pena: juntos, sumando lo mejor de cada uno. La pregunta no es cuánto puede crecer cada asociación por separado, sino cuánto somos capaces de lograr cuando trabajamos con un propósito común. Ese es el camino. Y recién estamos empezando.
Lucio Vaquero, es Director Regional de PCMA LATAM desde 2021. Es un líder visionario en la industria de reuniones con una sólida trayectoria aporta una visión estratégica única. Su experiencia previa en MCI Group y su profundo conocimiento del mercado latinoamericano le permiten impulsar el crecimiento y la innovación en PCMA, fortaleciendo las conexiones profesionales y elevando los estándares de la industria en la región.
